“99 La Morgue”

Los muertos de antes, los zombies de ahora, crítica de Jorge Letelier en El Mostrador. 

En tiempos acomodaticios como los actuales, cuesta dimensionar la vehemencia estética de Griffero para recrear en la propia década del 80’ una morgue repleta de cadáveres de torturados, la poderosa alegoría de la muerte y la putrefacción moral de quienes esquivaron la realidad. En 1986 el dramaturgo y director anticipó un futuro de verdades ocultas que debían emerger por doquier y que hoy, con el correr de las décadas, parece haber mantenido el extravío vital de su propia tragedia inconclusa.

Treinta años han pasado entre el estreno original de “99 La Morgue” y el actual remontaje que se presenta en el Teatro Camilo Henríquez. Treinta años de un país que cambió radicalmente en términos físicos, espirituales, éticos y políticos, pero la obra nos sigue inquietando por la inflamable pertinencia de su discurso. Estrenada en la desaparecida sala El Trolley, epicentro de la contracultura santiaguina de esos años, la obra vino a cerrar una trilogía del director y dramaturgo Ramón Griffero compuesta además por “Historias de un galpón abandonado” (1984) y la canónica “Cinema Utoppia” (1985), y fue presentada en una semi clandestinidad, donde el autor enarboló un discurso directo sobre la barbarie de esos días.

Porque en tiempos acomodaticios como los actuales, cuesta dimensionar la vehemencia estética de Griffero para recrear en la propia década del 80’ una morgue repleta de cadáveres de torturados, la poderosa alegoría de la muerte y la putrefacción moral de quienes esquivaron la realidad. En 1986 el dramaturgo y director anticipó un futuro de verdades ocultas que debían emerger por doquier y que hoy, con el correr de las décadas, parece haber mantenido el extravío vital de su propia tragedia inconclusa.

“99 La Morgue” concentra en el Instituto Médico Legal a un grupo de médicos y enfermeras que intentan hacerle frente a la violencia de esos días en momentos en que asume un nuevo jefe empeñado en adulterar las actas de defunción. El marcado tono alegórico de las escenas, que intercala la irrupción diaria de cuerpos torturados que se categorizan como “muerte por inmersión”, con la presencia de la religiosidad popular (la Virgen del Carmen) y cantos evangélicos, dan cuenta de la humanidad que busca emerger como vía de escape a un entorno pesadillesco del que los personajes parecen no poder escapar.

Texto completo en El Mostrador

Dirección y dramaturgia: Ramón Griffero

Elenco: Paulina Urrutia, Carmina Riego, Verónica García-Huidobro, Rafael Contreras, Ítalo Spotorno, Lucas Balmaceda, Ángeles Hernández, Javier Salamanca.

Escenografía: Javiera Torres
Música: Alejandro Miranda

Iluminación: Guillermo Ganga

“99 La Morgue”

Teatro Camilo Henríquez, Amunátegui 31.

Hasta el 4 de diciembre.

Jueves a Domingo, 20:30 Hrs.

Jueves popular: $3.500, Viernes a Domingo: $ 6.000 general, $4.000 estudiantes y 3ª edad.

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