Abraham Santibáñez: “La piedra de tope en el periodismo sigue siendo la ética”

El Premio Nacional de Periodismo 2015 conversó con nosotros tras donar la colección completa de la revista Hoy.

 

El pasado 24 de agosto, el Premio Nacional de Periodismo Abraham Santibáñez, donó su colección de revistas Hoy a nuestra biblioteca. Los ejemplares, desde 1977 a 1990, ya están disponibles para todo público.

En la ocasión, Santibáñez conversó con nosotros sobre este momento histórico. Esto fue lo que nos dijo:

 

En su discurso mencionó que existe una falta de memoria con el trabajo que realizaron los medios de oposición, siendo que ustedes retrataron una época. ¿Desde dónde contaron esa época? ¿En dónde se posicionaron para contarla?

Lo que hicimos, y respondo por el caso de Hoy, fue hacer buen periodismo, en una época en la que había mucho panfleto de la Dictadura. Nosotros veníamos con el antecedente de la revista Ercilla, que había sido construida como una revista profesional. Tratamos de retratar todo, no sólo lo más crítico de la Dictadura ni lo mejor de la oposición. Ese fue nuestro aporte.

 

Constantemente llegan a su casa estudiantes de periodismo y periodistas a preguntarle por esa época. ¿Qué les dice? ¿Cómo evalúa su propio trabajo cuando mira hacia atrás?

Son distintas etapas. Primero las mías, de crecimiento personal. Después distintas etapas del país, del mundo. Esa famosa etapa de la década del 60′, que ha sido descrita como la década prodigiosa. La reforma agraria, el peligro de la guerra fría, la rebelión de la Católica. Esa diferencia en el paso del tiempo hace que esto sea muy difícil definir. Yo me siento un testigo privilegiado de años muy difíciles, con muchos dolores, pero también con satisfacciones y alegrías.

 

Cómo ve el periodismo actual?

Profesionalmente veo las fallas, pero creo que el periodismo sigue siendo necesario. Con todos los cambios tecnológicos y la múltiple información que hay, los periodistas continúan seleccionando lo importante, aunque quizás no de la forma que yo quisiera.

 

¿Dónde está el buen periodismo?

En muchas partes. A veces en la televisión. Hay cosas muy malas en la Tv, pero si miramos las buenas hay muchas también. En las revistas sobre todo. En los diarios; los suplementos dominicales son muy buenos en su mayoría. La piedra de tope en el periodismo sigue siendo la ética. Desgraciadamente esta presión de que lo que más importan son los éxitos económicos, que es herencia de los Chicago Boys, a veces le hace mal al periodismo. Confío en que seremos lo profesionalmente capaces para imponer nuestras reglas del juego.

 

 

A continuación te dejamos el discurso completo que brindó Abraham Santibáñez el día que donó su colección de revistas Hoy:

Estimados colegas, muy queridos amigos:

Empezaré con un recuerdo. Hace años, una amiga me informó que quería vender su colección de revistas. Me sorprendió. Creía- y creo- que hay cosas que no se venden. Es, como dice la marionetista con la que estoy casado cuando le piden que venda un muñeco: ¡Jamás! ¡Son mis hijos!

Estas revistas son nuestros hijos, fruto de nuestro trabajo en años difíciles para Chile y para el periodismo. Es una colección que ha servido para varias investigaciones académicas, la más notable, sin duda, es la tesis con la que dos queridas amigas, Dominique Spiniak y Paula Mobarec, se titularon en la UDP y que se convirtió en un libro.

No es la púnica investigación para la cual han servido estos ejemplares de HOY. De tiempo en tiempo se han asomado en mi casa estudiantes y periodistas, chilenos y extranjeros, que querían saber algo más de la historia de Chile en dictadura.

No es fácil desprenderse de esta colección, pero siento que es hora de dejarla en buenas manos para que la cuiden y pueda ser usada por más estudiosos.

Hay aquí buen material. Están los sueños, ilusiones y esperanzas de un grupo de periodistas entonces muy jóvenes que queríamos, como dijo Emilio Filippi, ser una luz de esperanza y un punto de encuentro entre los chilenos.

Están también nuestros dolores y frustraciones. La impotencia frente a la censura y las restricciones siempre arbitrarias. No son solo nuestras. En ese tiempo estuvimos en buena compañía. Otras revistas, otros diarios, otras radios formaron parte de un batallón que no debe ser olvidado porque no es cierto que el periodismo se sumó como bloque a la dictadura.

Tuvimos muertos y heridos. Muchos sufrieron muchas presiones y prisiones. Más que llorar esos dolores, hoy día me alegro de estar aquí. Le agradezco al Círculo de Periodistas que reciba este testimonio y confío en que ser sirva a las generaciones futuras como fuente de inspiración.

Creo que lo hicimos bien, pero espero que ellos lo hagan mejor.

Abraham Santibáñez

24 de agosto de 2017

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