Entrevista presidente del Círculo de Periodistas

A dos semanas del 110° aniversario de la organización, habla Douglas Hübner.

El próximo 25 de agosto el Círculo de Periodistas cumple 110 años de historia. Se fundó en la convulsionada época de las movilizaciones obreras del siglo XX, luchó por la creación de la primera escuela de periodismo de Chile y por la promulgación de la Ley de Prensa, sobrevivió a la dictadura y se afianzó con el retorno a la democracia.  Douglas Hubner, presidente de la agrupación desde 2014, analiza la actualidad de la profesión: cree que la televisión está estandarizada, que ya no se busca el golpe periodístico como antes y que existe precarización laboral “sobre todo después de la Dictadura”. Con ese panorama, asegura que la función del Círculo es servir de cohesión a un gremio totalmente disperso. A pocas semanas de los festejos, Hubner habla de todo.

 

 

En Europa, a finales del siglo XIX, los periodistas empezaron a organizarse. Trabajaban dispersos en sus medios. Formaron gremios para regularizar laboralmente el oficio, muy precario en algunos casos. Reclamaban sueldos dignos y beneficios, mientras la empresa periodística se consolidaba en todo el mundo.

En Chile, a principios del siglo XX, los periodistas tenían necesidades similares. Mirando de reojo la celebración del centenario del país, decidieron juntarse. El 25 de agosto de 1907 organizaron la primera asamblea general, fundando oficialmente el Círculo de Periodistas de Santiago. Se reunieron 31 periodistas. En esa época, según el Censo de 1907, en todo Chile había 370. Ninguna mujer.

La primera labor de la organización, fue certificar que los asociados fueran realmente periodistas, con dos condiciones claves: que escribieran regularmente en medios y que recibieran una remuneración por el trabajo. A los aceptados se les daba un diploma acreditando su oficio.

Tras el hito, el Círculo luchó por la creación de la primera escuela de periodismo del país, fundada a mediados de 1950 por la Universidad de Chile. Luego vino la creación del Colegio de Periodistas, organización que regularizó definitivamente la profesión.

Douglas Hubner, actual presidente, analiza la actualidad del periodismo, desde la nutrida mirada crítica de la organización más antigua del periodismo chileno.

 

¿Cómo nace el Círculo?

Nace en un periodo de la historia de Chile en que brotan los gremios, por una necesidad de compartir. Eran tiempos en los que había más diversidad de la prensa escrita. No existía ni radio, ni televisión ni menos medios digitales, pero muchos medios escritos. El Círculo brega por dos cuestiones importantísimas: la ley de prensa y la creación de una escuela de periodismo universitaria. Al mismo tiempo consiguen un sitio con el gobierno (1951) donde se levanta el edificio actual.

¿Qué se buscaba en esa primera etapa?

Fue una organización gremial que tuvo importancia más para sus socios y debatir problemas de los periodistas, no hay una profunda relación del Círculo y la sociedad.

¿Cómo era el periodismo en esa época?

Si bien existen los reporteros en la calle, hay una relación mayor entre literatura y periodismo, o poesía y periodismo. Hay una preocupación por la cultura. El periodista era un hombre culto. Se genera una simbiosis bastante interesante. Hoy hay hartos casos similares, como los escritores-periodistas o los cineastas-periodistas. Los cambios tecnológicos han llevado a la profesión a que se desarrolle de distintas maneras, separándola de la cultura u otras temáticas.

Desde el Círculo nace el Colegio de Periodistas en 1956. ¿Siempre funcionó autónomo?

Sí, siempre fueron dos entidades separadas. Mi deseo personal es que algún día tendrá que haber una sola organización. Lentamente tiene que formarse un camino hacia allá. Hoy el Círculo respeta y solidariza todas las opiniones y funciones del Colegio. Nosotros hemos tomado una función más bien del bienestar del periodista. Y el Colegio se preocupa de los problemas ideológico-profesionales. Somos dos entidades que bajo el paraguas del periodismo tenemos funciones distintas, pero espero que el día de mañana el Círculo y el Colegio sean uno solo.

¿Qué rol cumple el Colegio y el Círculo hasta la Dictadura, cuando el régimen los desintegra?

La principal preocupación a mediados del siglo XX fueron los problemas éticos del periodismo y la defensa de la libertad de expresión. Lamentablemente esto se ve coartado por la Dictadura. A los Colegios se les quita la tuición ética, que hasta hoy no se ha recuperado. Se inicia un fenómeno social que ha castigado profundamente a los colegios profesionales. La sociedad, bajo la Dictadura, toma un cariz fundamentalmente individualista. Se inicia lo que muchos llaman la sociedad de consumo, que tiene la característica de que cada uno se rasca con sus propias uñas. Y eso conspira contra los colegios. Para qué voy a ser parte- piensan muchos- si no me beneficia en nada. Es como una mercancía de cambio. Olvidándose que es el Colegio de Periodistas el que lucha por la libertad de expresión, por el periodismo, el que da respuestas a los problemas éticas que se viven en la profesión. En ese sentido en el Círculo fuimos y somos solidarios con el Colegio al tratar de reivindicar la profesión y el control ético.

En una sociedad disgregada, que no comparte en comunidad, ¿qué rol cumple el Círculo hoy?

Nosotros nos preocupamos fundamentalmente de los problemas sociales de nuestros socios. Tenemos una experiencia profunda en el trato con ellos. Nos preocupamos de los beneficios sociales, que van desde los problemas médicos a sus vacaciones. Tenemos una hermosa villa en El Tabo, para que puedan ir a descansar cuando quieran. Servimos como cohesión al gremio. Nuestras actividades, la labor cultural a través del teatro Camilo Henríquez, por ejemplo, ayudan a agrupar a los periodistas que en esta sociedad están disgregados, cada uno en su medio.

¿Cómo ve la profesión en la actualidad?

Hay diferencias profundas entre el periodismo radial, escrito y televisivo. Cada uno tiene problemas distintos. La televisión, que es el medio más masivo, lamentablemente cubre pautas muy similares. No notas una característica particular en cada canal. Antes del Golpe era diferente. El trato de las noticias del canal de la Universidad de Chile era distinto con las del 13, por ejemplo. Ahora vemos una cosa demasiado estandarizada. Incluso con una concepción mezquina del espectador: 30 minutos de robos y muertes, 30 de deportes, un poco para política. Y tratando las mismas noticias. No hay un canal de televisión que explore otros problemas de la sociedad. Está lo que dice el Congreso y los ministros. Se ha perdido la motivación de buscar el golpe noticioso. Ahora la noticia llega en la tarde, tú puedes preguntarle a otro periodista lo que pasó y publican todos lo mismo. No hay esa lucha por encontrar lo distinto, que antes existía mucho y era muy buena.

¿Dónde está el buen periodismo en Chile?

Se ve más en los medios escritos, sobre todo en las revistas. No lo veo en la televisión ni en la radio.

¿Hay precarización laboral en el medio, comparando nuestra profesión con otras?

Efectivamente. Sobre todo después de la Dictadura, donde ni siquiera hay un sueldo mínimo para los periodistas. Nosotros teníamos un arancel mínimo, cuestión que hoy no se respeta. También la existencia de numerosas escuelas de periodismo, hace que las prácticas profesionales sean mal pagadas y en el fondo mal hechas, sin una profundización del conocimiento en los jóvenes que ingresan a la profesión.

¿El periodismo está desvalorado?

Hay problemas básicos, como el que no existan aranceles mínimos y que esté muy mal pagada. Pero creo que la importancia social del periodismo sigue siendo la misma que hace décadas. Hay una cosa muy curiosa: cuando las personas saben que tú eres periodista, intentan hablar mejor. Se valora el nivel cultural del periodista. En general las carreras humanistas se respetan mucho en la sociedad.

¿Qué se viene para el Círculo?

Esta celebración de los 110 años nos pilla con unas cabañas recién construidas en El Tabo para los periodistas, con la recuperación del teatro Camilo Henríquez que es nuestra gran inversión cultural, además tenemos nuestra página web. Hemos aumentado el porcentaje de ayuda social para los socios así como incrementado nuestra Biblioteca en periodismo para acercar a los más jóvenes. En fin, el directorio que encabezo ha cumplido sus tareas. Pero una de las cosas más importantes que visualizo a futuro es la creación de un sello editorial del Círculo. Los periodistas lo merecemos. Como la preocupación son nuestros socios y los pares de la profesión, una de las aventuras más importantes que debemos afrontar es la creación de ese sello.

 

 

El Círculo de periodistas celebrará su aniversario desde el 21 al 25 de agosto con diversas actividades en el edificio institucional, ubicado Amunátegui 31, comuna de Santiago.

 

 

 

Deja un comentario