Los años maravillosos

Una treintena de socias y socios disfrutaron del tradicional paseo de fin de año, actividad organizada por la Comisión de Bienestar y Solidaridad del Círculo de Periodistas de Santiago.

Eran las 8:30 a.m, y puntuales los comensales esperaban la llegada de la encargada y el bus que los llevaría a Los Naranjos de Mallarauco, lugar escogido este año para tan importante evento. La Secretaria General de la comisión, Verónica Martínez, compartía con las socias y socios mientras, expectantes, planeaban las actividades a desarrollar durante el día.

El bus llega pero el paseo comenzó hace rato. A medida que nos alejamos de Santiago, las ventanas se pintan de verde y colorido rural, mientras se cuela entre el frío aire acondicionado la limpia brisa de la naturaleza.

Un acogedor desayuno con sopaipillas pasadas esperaba nuestra llegada. Al calor de un café con leche en el salón la bienvenida, la anfitriona del lugar da libertad para recorrer Los Naranjos de Mallarauco y sus instalaciones: tres piscinas, sauna, áreas verdes, ping pong taca taca y un mercadito con productos de emprendedores de la zona. La única y difícil restricción, no caer en la tentación de sacar de la abundancia de naranjos que solo eran utilizados para el exquisito jugo natural recién exprimido con que se nos agasaja.

Los 34 °C pasaron desapercibidos al tenor de las conversaciones del grupo. Las aventuras de antaño y experiencias de vida históricas, “cuando fui a Argentina, en Calle Miraflores de Lima, me esperaba un grupo que comían muy mal, la situación económica era difícil. Justo al día siguiente que llegué me dieron trabajo, y con el primer dinero que recibí compré cigarrillos y carne para un asado. Recuerdo que compramos una lengua, la dejamos en el refrigerador y en la mañana ya no estaba, ese es un misterio hasta ahora”, narraba una de las socias.

Por otro lado, otro socio contaba el gran proyecto de las cabañas del Círculo de Periodistas en el Tabo, “lo que estamos preparando ahí, con el apoyo de la municipalidad, es lo mínimo que podemos hacer. Antes que nosotros, los primeros periodistas y fundadores de El Círculo de Periodistas, lograron grandes cosas, ahora nos toca a nosotros”, relató.

Después de almuerzo, todos quedaron en libertad de participar de las actividades (baile entretenido, gimnasia japonesa) o bien disfrutar de las instalaciones. Ya a la hora de once y previo a la partida, la sorpresa del cumpleaños de Verónica Martínez, quien se llevó los saludos y cariños de todos los presentes.

Ajenos (y salvados) del corte de luz y el caos que este produjo en un día laboral, a eso de las 20:30 horas llegamos nuevamente a Amunátegui 31. Porque no hay tiempos ni generaciones particulares para decidir pasar un buen momento, este, fue un día maravilloso.

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