Carta a nuestro socios y socias

22
Oct

Estimados socias y socios,

Cuando el Covid llegó en marzo del 2020, no pensamos que la pandemia sería tan larga y que nos provocaría tantos problemas sanitarios, económicos, sociales y mentales.

Nuestra institución, como todos los chilenos y chilenas, debió adaptarse a la nueva situación y elaborar estrategias para que ustedes, nuestras socias y socios, mantuvieran los beneficios que establecen nuestros Estatutos. Como saben, como Círculo nos financiamos principalmente por los arriendos de las oficinas. Pero lo primero que nos pasó fue perder cuatro arriendos, por un total de dos millones mensuales, aproximadamente.

Con el resto de los arrendatarios se llegó a acuerdos. Les propusimos una rebaja temporal de los arriendos, lo que fue aceptado por la mayoría. Algunos de ellos aún siguen abonando por sus deudas atrasadas. Caso aparte fueron La Taberna y el Casino del segundo piso, cuyos administradores no aceptaron la propuesta de rebaja temporal. Por el contrario, decidieron no cancelar nada, aludiendo “fuerza mayor”. Hasta la fecha, en conjunto nos deben cerca de $ 50.000.000 y el monto aumenta en 2,5 millones por cada mes que transcurre.

Esta situación se planteó al Directorio, que decidió entablar los juicios correspondientes. En este momento el juicio de La Taberna ya tiene una primera sentencia, que obliga a su administradora a cancelar el 40 % del arrendo desde marzo del 2020 a abril del 2021 y, de allí en adelante, pagar el arriendo completo. La sentencia la obliga a dejar el local este próximo 1° de diciembre.

El juicio del Casino tiene otra arista, pues el contrato obliga a acudir a un árbitro. Estamos a la espera de que la justicia lo designe. Al llevar adelante estos juicios nuestro único interés ha sido, por cierto, defender nuestro patrimonio que, como Círculo, es de todos.

En este tiempo de pandemia sufrimos otras situaciones críticas. En diciembre del 2020 se produjo una inundación desde el octavo piso hacia los pisos de abajo que dejó muy deterioradas las oficinas e inutilizó los ascensores, pues se quemaron sus motores. Gracias a que hemos mantenido el pago del seguro al día, después de varios meses de negociación logramos que éste se hiciera efectivo. Hoy, nuestros dos ascensores lucen como nuevos y están con todas sus funciones debidamente certificadas. Por cierto, los esfuerzos de la colega Margarita Bastías, encargada del edificio, han sido decisivos en estos éxitos.

La institución también se ha preocupado de su personal, al que se ha cancelado mensualmente sus remuneraciones, las que en algún momento hubo que rebajar. Pero nunca se dejó de cumplir, a pesar de las estrecheces que hemos enfrentado. También seguimos manteniendo el pago de los beneficios a que nuestro personal tiene derecho.

El reciente paseo a la Villa El Tabo, organizado por la Comisión de Bienestar que dirige nuestra colega María Verónica Martínez y contó con la ayuda de nuestra directora Doris Jiménez, nos permitió reencontrarnos y mirar con optimismo lo que viene más adelante.

Conscientes de que nuestros socios y socias estuvieron confinados en sus hogares, buscamos las formas de entregarles la información necesaria y ofrecerles actividades que les permitieran entretenerse. Nuestros conversatorios –hemos hecho cinco en los últimos meses- tuvieron mucho éxito. Esperamos seguir con ellos, gracias al entusiasmo de la Comisión de Comunicaciones.

El Teatro Camilo Henríquez, nuestro aporte a la cultura, debió cerrar sus puertas, pero debido al esfuerzo de su directora artística, Paulina Urrutia, se mantuvo vigente y activo gracias a los proyectos obtenidos, lo que permitió mantener los pagos a su personal y la mantención de la sala. Hoy ya está funcionando, con sus aforos y su programación abierta al público y a los socios que pueden asistir en forma gratuita.

Para finalizar una muy buena noticia. Nuestro edificio que fue inaugurado en 1953, está totalmente saneado y es formalmente propiedad nuestra. Cuando se fundó el Círculo, lo primero en que se pensó fue en contar con un edificio. Para ello se solicitó un préstamo a la Caja de Empleados Públicos. El asunto es que nunca se hizo el alzamiento de la hipoteca. Gracias a un proyecto de infraestructura que presentó el Teatro, el Ministerio de la Cultura y Artes Escénicas nos pidió solucionarlo. Agradecemos a nuestro socio Tebni Pino, quien nos guió en los trámites por hacer, lo que hoy nos permite contar con la situación completamente saneada.

En reunión de Directorio acordamos enviarles la presente información a todos los socios, como una manera de buscar apoyo y comprensión. La unión, en este caso, hace la fuerza. Llegó la primavera y hay nuevos bríos. Sabemos que el virus está más débil, pero igual está presente. Por lo tanto, hay que seguir cuidándonos. Entretanto, este Directorio continuará buscando las formas de seguir adelante con el apoyo de ustedes, creatividad, fuerza y, principalmemte, mucho entusiasmo.

¡Un abrazo entre todos nosotros, muy afectuoso!

PURISIMA GAUNE BLANCO
Presidenta
Círculo de Periodistas

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