Lenka Franulic: una de las fundadoras del Círculo de Periodistas

11
Sep

Una adelantada para la época fue la primera mujer en recibir el Premio Nacional de Periodismo.

En 1941, Lenka Franulic obtuvo su primer trabajo como periodista en la revista Ercilla para redactar críticas de cine y teatro. Pero Lenka quería estar en el lugar de los hechos: entrevistar, reportear, investigar y profundizar sobre otro tipo de temas. Pero en esa época, ese era un espacio destinado a los hombres. Así lo relata el Libro “Veintidós Caracteres”, de Jacqueline Hott y Consuelo Larraín.

“Entonces dirigía la revista el periodista peruano Manuel Seoane, hombre marcadamente machista. El día que Lenka se enfrentó a él para pedir su traslado desde el Área cultural a la de reportajes, Seoane levantó una ceja, incrédulo. Con sarcástica sonrisa le dio a entender que no tenía fe alguna en la labor femenina en lo que a periodismo callejero respecta. Su argumentación he refutada por la testaruda mujer parada frente a él: “no soy casada ni tengo hijos y, además, puedo probar que soy capaz de cualquier cosan, le respondió.”

Es así como logró abrirse paso y dedicarse a reportajes y entrevistas, cautivando a las y los exigentes lectores de la revista. Pionera, fue la primera en entrevistar a los presidentes electos; Gabriel González Videla, Carlos Ibáñez y Jorge Alessandri. También a personalidades como el mariscal Tito, Eleanor Roosevelt y Juan Domingo Perón, entre otros. Trabajó también en la radio Nacional, Cooperativa, Agricultura y Minería.

Visionaria, fundó junto a Orlando Cabrera el Círculo de Periodistas, institución que hasta el día de hoy es parte de su legado. Fue también una de las fundadoras de la Carrera de Periodismo de la Universidad de Chile.

En 1957, recibe el Premio Nacional de Periodismo; en 1958, el Premio a la Mejor Periodista del Año de la Asociación de Mujeres Periodistas norteamericanas, siendo la única compatriota en recibir este galardón.

Fallece el año 1961, siendo en ese entonces directora de la Revista Ercilla. “Pensar en ti con tanta espuma y cielo era dedicarte lo más alto. Y tu recuerdo surge, tu misterioso retrato. Tu grandiosa inteligencia y tus gestos consentidos. Eras tan trabajadora, perezosa querida. Eras tan frágil y tan recia. Eras esencia de mujeres y lección para un millón de hombres”. (Fragmento del discurso de despedida que le dedicó el poeta Pablo Neruda).

Esta nota se pudo realizar gracias al Fondo de Medios de Comunicación Social del Ministerio Secretaría General de Gobierno.

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