Reinauguración de Teatro Camilo Henríquez

Reinauguración de Teatro Camilo Henríquez: actores, actrices, dramaturgos, músicos y numerosos invitados colmaron la sala, completamente remodelada.

El teatro Camilo Henríquez, una de las salas históricas de la escena nacional en pleno centro de Santiago, fue reinaugurado y quedará al servicio de la dramaturgia y la cultura después de una completa remodelación.

La reapertura de este tradicional espacio del Círculo de Periodistas de Santiago, en Amunátegui con Alameda, se concretó el jueves 16 de octubre durante una ceremonia en la que participaron actrices, actores, dramaturgos, músicos y numerosos invitados.

Una de las primeras actividades en la remodelada sala será un Ciclo de Cine Chileno que se iniciará a fines octubre y se extenderá durante todo el mes de noviembre, gracias a un proyecto apoyado por la Municipalidad de Santiago.

UN DESAFÍO Y UN RECONOCIMIENTO

“Estamos profundamente contentos por esta recuperación de la memoria”, dijo el actor Pedro Vicuña, al intervenir en la ceremonia, en representación de un comité asesor que ha trabajado en la elaboración de una línea editorial para esta antigua tribuna teatral.
“Este desafío de armar un teatro en el centro es una aventura muy grande”, agregó Vicuña, al recordar como el barrio cívico de Santiago fue perdiendo la vitalidad que tuvo cuando florecieron la cultura y los teatros universitarios, hace 40 años.

La Presidenta del Círculo de Periodistas, María Verónica Martínez, destacó por su parte cuánto significó la sala Camilo Henríquez para la cultura nacional, antes de la interrupción de la democracia en 1973. Recordó los esfuerzos del Círculo para obtener el apoyo del Fondart y remodelar este teatro, hasta que lo consiguió hace un año gracias al impulso de la Comisión de Cultura que preside el poeta y periodista Hernán Miranda y la colaboración de la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Chile.

“Vaya nuestro reconocimiento al Centro de Proyectos Externos de la Escuela de Arquitectura de la Universidad de Chile y, especialmente, a los arquitectos Margarita Troncoso y Rodrigo Toro. Asimismo, me parece justo agradecer a los funcionarios y al directorio de nuestra institución que facilitaron la ejecución del proyecto. En especial a los directores Sylvia Rojas, Purísima Gaune y Douglas Hubner”, agregó la Presidenta.

UNA SALA CON HISTORIA

En las décadas de los años 50 y 60 gran parte del movimiento teatral se concentraba en los teatros universitarios, que le dieron a esta actividad el carácter profesional que hoy tiene. De aquí surgieron directores, actrices, actores, escenógrafos, vestuaristas y sonidistas. Ellos acogieron obras de dramaturgos como Isidora Aguirre, María Asunción Requena, Luis Alberto Heiremans, Antonio Acevedo Hernández y Alejandro Sieveking.

El Teatro Experimental de la Universidad de Chile se instaló en la sala Antonio Varas, en la esquina de Morandé y la Alameda, a un costado del Palacio de La Moneda. El Teatro de Ensayo de la Universidad Católica se quedó por largos años en la sala Camilo Henríquez, en Amunátegui 31, en el edificio del Círculo de Periodistas. Entre las obras que mostró el TEUC figuran “Entre gallos y medianoche”, de Carlos Cariola (1957); “Esta señorita Trini”, de Luis Alberto Heiremans (1958), y “Deja que los perros ladren”, de Sergio Vodanovic (1959).

Pero fue al año siguiente, el 9 de abril de 1960, cuando la sala Camilo Henríquez vio nacer la obra mayor de la dramaturgia chilena, “La Pérgola de las Flores”, con texto de Isidora Aguirre y música de Franmcisco Flores del Campo. Fue un montaje del Teatro de Ensayo de la Universidad Católica en el que participaron Anita González, Sylvia Pi8ñeiro, Justo Ugarte, Carmen Barros y otras destacadas figuras de la escena nacional.
También en esos años debutaron en la sala de los periodistas actores como Héctor Noguera, Liliana Ross y Jaime Azócar, que representó a un mensajero en “Antígona” (1969), bajo la dirección de Víctor Jara.

Después vendrían otros grupos, como el Teatro de la Universidad de Concepción (“Población Esperanza”, 1959), el grupo Teknos (“Las bodas de Fígaro”, 1974) Le Signe (“El gran baile”, 1979), el Teatro Imagen (“Tejado de vidrio”, 1981) y El Telón (“El toro por las astas 1982).

Pero el paso de los años dejó su huella en la antigua sala. Fue por eso que el Círculo de Periodistas, junto a la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Chile, elaboró un ambicioso proyecto que le permitió obtener recursos del Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes (Fondart). De este modo, en abril pasado se iniciaron los trabajos de remodelación que concluyeron ahora y que culminan con la reinauguración del escenario al que regresó Isidora Aguirre poco antes de su partida definitiva hacia la inmortalidad, a los 92 años.

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