Teletrabajo: ¿Qué ocurrirá en la postpandemia?

30
Abr

El trabajo ha sido una de las áreas más afectadas por la pandemia del coronavirus, acelerando la modalidad a distancia en Chile, así como el aprendizaje de esta nueva forma de desarrollo profesional llamado home office.

30 de abril del 2021-. A más de un año de dejar las oficinas, son varias las compañías que han adoptado de manera definitiva la modalidad de teletrabajo. Durante la pandemia, la Dirección del Trabajo ha recibido 299 denuncias, por parte de trabajadores,  que señalan que sus empleadores no se habrían comportado de forma adecuada a la hora de implementar el teletrabajo.

Por otro lado, la brecha de género se mantiene en esta nueva forma de trabajo a distancia, donde las mujeres son quienes se llevan la mayor carga con el trabajo remoto, porque, además, ellas asumen las labores domésticas y el cuidado de niños y ancianos.

¿Una revolución del trabajo?

En un escenario incierto, son varios los expertos que señalan que el teletrabajo ha llegado para quedarse. Según la encuesta “Vuelta al Trabajo” de la App Talana, tres de cada cuatro empresas planea mantener el teletrabajo una vez terminada la pandemia. El 73% declaró que proyecta continuar con la modalidad, mientras un 46% señaló que todavía no sabe qué van a hacer con su lugar físico de trabajo.

Asimismo, según sondeo realizado en marzo a alrededor de 400 empresas, una de las áreas que llama la atención es el rol de las jefaturas, donde destaca que un 60% otorgó mayor flexibilidad horaria, un 33% entregó apoyo en salud mental y un 20% realizó actividades recreativas o deportivas a distancia.

Acompañamiento y contención: la clave para un buen rendimiento

Sobre los cambios que han atravesado las empresas en nuestro país durante este tiempo, y cómo las empresas han buscado soluciones que permitan conciliar el trabajo en casa, conversamos con Marcela Araneda Vásquez, gerenta de Recursos Humanos en DP World San Antonio, quien afirma que esta modalidad de trabajo vino para quedarse. “Ya se instaló en algunas empresas que son más progresistas -dice- mientras en otras, que son más tradicionales, siguen insistiendo en un trabajo presencial”.

Araneda también se refiere a “quienes administramos el sector de personas estamos muy conscientes que las distintas áreas, de acuerdo a sus necesidades, van requiriendo a las personas, y éstas son un recurso que debemos cuidar y privilegiar por sobre todas las cosas”.

¿Cómo se adaptaron al trabajo en pandemia?

Con esta nueva modalidad de trabajo, que todos tuvimos que implementar aplicando reingeniería al inicio de la pandemia, fuimos descubriendo que era posible que nuestros trabajadores desempeñen sus funciones en óptimas condiciones y calidad.  En cuanto a condiciones, me refiero a que las empresas debemos hacernos cargo de entregarles las herramientas necesarias tal y como si estuvieran en sus puestos de trabajo en la compañía, pero en sus casas.

En el caso nuestro, en menos de tres días tomamos la decisión de que los trabajadores debían retirarse, a pesar de que la empresa es esencial. Todos aquellos que podían hacer teletrabajo se fueron a sus domicilios, les entregamos las herramientas indispensables, convinimos anexos de contratos y estuvimos haciendo monitoreo. Además, entregamos asesoría y coach a aquellos que estaban angustiados en función de enfrentar esta situación de terror y miedo que se apoderó de toda la población mundial, en general. Y la nuestra no fue una excepción.

¿Cuál ha sido el mayor aprendizaje?

Desde mi punto de vista, el mayor aprendizaje para las organizaciones es visualizar que no dejamos de ser personas. Porque todos, independiente de la responsabilidad asociada al cargo, necesitamos contención, en un espacio donde hoy en día la amenaza se hace presente a cada rato y en cada momento. Y desde ahí debemos generar políticas de contención en nuestros trabajadores, de beneficios y ayudas que estén al alcance de ellos para sobrellevar este esfuerzo.  Sin dejar de lado que, en el caso del género femenino en nuestra cultura, lamentablemente, debe hacerse cargo de muchos quehaceres, además del trabajo.

Beneficios y desafíos

Está claro que el teletrabajo ya no es ciencia ficción. Expertos señalan que puede beneficiar a las empresas y a los trabajadores pero también genera desafíos.

Por otra parte,  el trabajo a distancia necesita de un marco regulatorio, y en el caso de Chile la ley de teletrabajo, Nº 21.220, entró en vigencia el 1º de abril del 2020, días después de las primeras cuarentenas. Y el  reglamento que establece condiciones de seguridad y salud para los teletrabajadores, entró a regir el 3 de octubre de 2020.

Habría que ver cómo ha operado hasta ahora la ley en cuanto a costos y beneficios para trabajadores y empleadores, y poder equilibrar los intereses de ambos de acuerdo a la realidad. Tarea para planificar el futuro.

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